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¿Cuáles son las claves para el diseño de trípticos? En esta sección apuntamos algunos de los criterios específicos más importantes para obtener un diseño de tríptico de alto impacto:
1) Texto
El texto de un tríptico se distribuye en las seis caras que lo componen. Así, en la cara frontal es importante presentar una frase llamativa y memorable, además del logo y el nombre de la empresa. En el panel final del reverso debe incluirse la información de contacto en forma visible. En cuanto al primer panel del interior, es imprescindible aquí dar cuenta persuasivamente de las ventajas de adquirir los productos o contratar los servicios de una empresa. Además, debe presentarse también la información de contacto. En las otras dos caras internas lo importante es mostrar un contenido claro, explicativo y sintético sobre la empresa.

2) Tipografía
Las tipografías que se elijan para los trípticos deben combinar legibilidad con elegancia y estilo, dado que, por ejemplo, a diferencia de un volante, los trípticos son piezas de mayor duración y conservación. Entonces, además de optar por fuentes claramente legibles, es fundamental seleccionar una tipografía que represente cabalmente la identidad corporativa.
3) Imágenes
Una forma de hacer que un tríptico sea atractivo es incluir en él una cantidad selecta de imágenes representativas de una empresa. Es conveniente presentar fotografías y/o ilustraciones de productos y servicios, como así también de las instalaciones y el personal. También se pueden elegir imágenes menos literales, capaces de expresar la personalidad corporativa. En todo caso, debe haber una coherencia en el conjunto de las imágenes seleccionadas y también entre ellas y el resto de los elementos gráficos. Por otra parte, es crucial incluir el logo de la organización.
4) Paneles o caras
Un diseñador profesional sabe que para consolidar la imagen de una empresa mediante un tríptico es imprescindible que sus diferentes paneles conformen una unidad armónica. Esto significa que debe haber un criterio homogéneo a la hora de diagramar y de emplear tipografías, colores, líneas y demás elementos gráficos. Por otra parte, cada panel cumple una función específica, que, más allá de ciertas variaciones, hay que considerar.
La cara frontal debe contar con una frase de alto impacto y debe tener un diseño muy llamativo. Los paneles interiores no deben estar saturados de componentes, sino que es recomendable emplear espacios en blanco que faciliten la lectura al público. Es útil incluir cuadros sinópticos, recuadros e infografías para resaltar información y explicar el contenido. No hay que dejar de incluir fotografías o ilustraciones de los productos de una empresa, como así también de las instalaciones y de su personal.
5) Colores
Los trípticos a todo color son la mejor alternativa, ya que se trata de una opción accesible y con resultados increíbles. El uso de los colores corporativos permitirá fijar en la memoria del público la identidad de una empresa. Sin embargo, si bien el uso de muchos colores puede hacer a un folleto sumamente atractivo, hay que evitar la saturación y el uso excesivo de colores. Un diseño efectivo es, como punto de partida, simple. Es posible también realizar trípticos en blanco y negro o con un solo color, ya que, aún cuando no cuentan con el atractivo propio de los colores, con un buen diseño también pueden resultar llamativos.
6) Plegados
Los trípticos son folletos en los que el plegado cobra vital importancia. Los diseñadores pueden jugar con el modo de doblar un tríptico, buscando formas novedosas. El único criterio que no se debe perder de vista es el de la practicidad, para la distribución y la manipulación del folleto. Un tríptico tradicional se pliega en tres formando un rollo aplanado. En este caso el folleto queda cerrado. Este modo de plegado es el más popular dado que es efectivo para la distribución (no se abre y no se arruina con facilidad).
También es posible plegar un tríptico en forma de zeta, lo cual suele llamar la atención de los receptores, quienes se ven tentados de extender la hoja y leer el contenido. Los trípticos doblados en paralelo son otra buena opción: se dobla el papel a modo de portal, haciendo que las caras se toquen o no. Nuevamente, esta forma de plegado despierta la curiosidad de las personas y las invita a leer más sobre una empresa. En todos los casos se puede jugar también con la disposición vertical u horizontal del diseño y del plegado. Además de estas opciones cada diseñador puede proponer las propias, poniendo en juego su creatividad y practicidad.
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